Poesía · Otoño 2026

Se acabó el mal en la tierra

Por Mayra Jiménez Santiago · 13 octubre, 2026
Incendios y caídas, 2024
Dibujo sobre papel · 99 × 76 cm
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Para Juventino Muñoz

Había una higuera desbordada de profecías

donde los demonios hartos del polen

llegaban a colgar su cansancio,

bajo la piel de una aurora repetida.

Largos brazos tenía la higuera,

caminé extasiada sobre sus ramas

y sus raíces conocían

la blanca sabiduría del agua.

El murciélago, péndulo roto,

fruto prohibido de la luz

estacionó su recuerdo invertido

sin más pretensión que su vuelo.

María, mi vecina, dio fe del demonio

que habitaba en el árbol.

Entonces, el árbol

higuera de mis sueños,

escalera verde de mis huesos

fue quemado vivo.

En carbonos de oscuridad

fueron convertidas sus ramas.

Los demonios volaban confundidos,

insomnes, torpes,

la lumbre arropó sus tímidos sueños.

—Se acabó el mal en la tierra—

Susurró María y dio fe de ello.

Pero hay una ausencia que aún silba,

que balbucea en una lengua de cenizas,

como una fisura repetida

en la boca seca de la tierra.

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