Tal vez (y no quiero exagerar)…
Tal vez (y no quiero exagerar) se trata solamente de ajustar una palabra a la medida de los labios ajenos, o de diseminar un texto en gotas blancas rebotando en tu piel, o (¿porque no?) confundir a propósito el sol con un dedo, la angustia con una caricia, el café con tu vientre, tan amargo, tan despierto, presiento que la nostalgia es un pretexto amarillo que se escurre por las paredes de este hotel que de vez en vez, nos nombra.

