Disección del canto

Poesía

A través de su canto los pájaros
comunican una comunicación
en la que dicen que no dicen nada

Juan Luis Martínez

Dejemos por un momento, estático, al pájaro en la cortesía de su vuelo; dejémoslo colgado ahí arriba como una epígrafe en el cuaderno del aire, posando para la ciencia de unos ojos, mientras encontramos un pentagrama para disecar su canto.

Como esperma de papel, un papalote asciende rápidamente, como un espíritu santo el esperma fecunda la tarde y deja preñada a las nubes más puras. Entonces, el niño que sostiene el hilo viene naciendo lentamente detrás de la colina: primero la cabeza, luego el cuerpo; y observa su papalote que rasguña la temblorosa membrana de la tarde.

Las nubes se sacuden y de ellas sólo queda un sabor a humedad bajo cada piedra, un olor de agua molida y breve, esta llovizna es sólo un artefacto del verano, un telón que cierra un primer acto.

Luego, en el escenario aparece una rama, el pájaro vuelve a adquirir movimiento y aterriza. Tomamos una radiografía de su canto y en su voz descubrimos que una nota es la vértebra que sostiene el cuerpo de esta tarde.

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